El camino a la consolidación del rubro ovino lechero

* Investigadores de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Austral de Chile trabajan en el desarrollo de una oveja adaptada a las condiciones locales.

Juan Pablo Smulders y Claudia Letelier

Médicos Veterinarios Facultad de Ciencias Veterinarias UACh

El rubro lechero ovino se introdujo en Chile a mediados de la década del 90, fundamentalmente mediante iniciativas auspiciadas por la Fundación para la Innovación Agraria (FIA) y la Corfo, en el marco de la introducción de las razas Frisona del Este y Latxa, involucrando diversas universidades y centros de investigación, entre ellas la Universidad Austral de Chile, además de ganaderos y empresas del rubro lácteos como Chilolac y Quillayes. Con los años, algunos de esos sistemas se han mantenido con diversos grados de evolución, no pudiendo hablarse aún de un rubro plenamente establecido, existiendo sistemas productivos en Aysén, Chiloé y Futrono.

Entre las principales limitantes actuales para el desarrollo de la actividad se encuentra la escasa existencia de animales especializados que sirvan de base para la expansión del negocio, dando sustento a una cadena productiva aun incipiente, aunque con buenas expectativas, ya que toda la producción nacional de queso de oveja se comercializa sin problemas, con precios de mercado para productos gourmet, ya sea en locales especializados o cadenas de retail, no habiéndose realizado a la fecha esfuerzo publicitario alguno, dado la carencia de volúmenes productivos que lo sustenten.

Adicionalmente, el trabajo realizado durante años ha dejado como externalidades tecnológicas el desarrollo y validación de distintas biotécnicas reproductivas, los protocolos de manejo productivo, los sistemas de registros y evaluación genética, y en menor medida la formación de profesionales, técnicos y mano de obra calificada en el rubro.

En la actualidad, gracias a una iniciativa apoyada por FIA y presentada por la Universidad Austral de Chile en conjunto con la Empresa Quillayes y la Agrupación de productores ovinos de Paillaco, en la Zona Sur de Chile se está retomando el impulso hacia la difusión y posterior consolidación del rubro lechero ovino mediante el surgimiento de productores interesados y la instauración de iniciativas de desarrollo basadas en la proyección del germoplasma disponible, junto a un modelo de negocio que genere la fidelización de los componentes involucrados.

LIMITACIONES

Una de las limitaciones actuales para la expansión del rubro radican principalmente en la escasa oferta de leche ovina, debido a la baja dotación de ovejas y rebaños con algún grado de especialización lechera y a la baja producción individual de éstas, producto de que las razas tradicionalmente presentes en el país no son especializadas, también la importación de ovejas en pie es de alto costo, requiere diversas tramitaciones legales y resguardo sanitario de diversa complejidad, existen escasos proveedores a nivel mundial y, además, no siempre se puede contar con un respaldo que certifique los parámetros productivos del germoplasma que se ofrece fuera de Chile.

Por ello uno de los objetivos del proyecto “Desarrollo y consolidación de una oferta de leche ovina para la cadena productiva del queso de oveja en la cuenca lechera de la Región de Los Ríos” es establecer un programa de mejoramiento genético para incrementar la oferta de leche basado en el desarrollo de una oveja lechera chilena, para poner a disposición de los productores animales superiores.

ADAPTACIÓN

El desarrollo de una oveja lechera adaptada a las condiciones locales se ha estructurado sobre tres pilares fundamentales: establecimientos de objetivos productivos, sistema de registros y evaluación genética periódica.

La base del germoplasma ovino disponible en el medio se constituyó principalmente a partir de la raza Romney y Corriedale, a las cuales se agregaron genotipos especializados como la raza Frisona del Este, también conocida como Milchschaf, tanto en sus variedades blanca como negra, con distintos orígenes (Alemania, Nueva Zelandia, Canadá, entre otros), como también germoplasma de la raza Latxa, con sus variedades cara blanca y cara negra, originaria de España. A dicha disponibilidad se están agregando prospectos raciales que tengan potencial y que puedan ser utilizados, considerando la importación de germoplasma de países aprobados por el SAG.

La esencia del sistema es muy simple, mediante registro y evaluación genética periódica, se priorizarán por selección aquellos genes que mejor se adapten a los sistemas productivos locales.

El criterio de selección principal es el Valor Genético Aditivo (VGA), estimado mediante metodología BLUP, para volumen productivo (producción de leche por lactancia estandarizada), a lo cual se podrían unir en el tiempo criterios secundarios como resistencia a enfermedades podales, composición de leche, conformación de ubre, docilidad y/o habilidad materna.

El programa de mejoramiento genético incluye la instauración de un esquema de prueba de progenie de carneros y conexión genética basado en inseminación artificial con semen fresco y congelado. Los carneros incluidos en las pruebas son seleccionados en base a índice de pedigrí, antecedentes genealógicos y condición sanitaria, distribuyéndose en los rebaños asociados, en base a un esquema de conexión genética espacial y temporal de los mismos. Durante esta temporada, 5 machos entraron a prueba de progenie en 7 rebaños, sumados a otros 5 machos de raza Latxa de semen congelado, inseminándose alrededor de 300 hembras en total.

Las próximas temporadas debieran incorporarse nuevos machos de IA con semen fresco local y semen congelado importado, obteniéndose, al final de 2015, los resultados de la primera prueba de progenie, que implica machos evaluados con un mínimo de confiabilidad que puedan declararse como mejoradores (VGAs del 20% o 10% superior de la población existente).

Adicionalmente, se han instaurado todos los sistemas de registros necesarios para suplir las necesidades de información, entre ellos, sistema de asignación de apareamientos, registro de encantes de IA y machos de monta natural, registro de partos, sistema de asignación de paternidades, registro de genealogía y sistema de control lechero.

Todo lo anterior apoyado en una serie de manejos específicos: revisión de hembras pre-encaste, sincronización de celos e Inseminación Artificial, formación de grupos de encaste de monta natural, control de cubiertas, manejos preparto, control de partos, destete precoz, crianza de corderos, ordeña, selección de corderos machos y hembras, control lechero mensual, secado, rotación pastoreo, programación forrajera anual, fertilización de praderas, rezago y producción de forrajes conservados, suplementación alimenticia, despalmes, esquila y programa sanitario.

Información Campo Sureño

Lunes 6 de septiembre de 2013.