En el marco del XVI Congreso Chileno de Buiatría, el académico abordó la relación entre nutrición, genética y eficiencia productiva, poniendo el foco en la necesidad de avanzar desde la evaluación de respuestas promedio hacia una comprensión más precisa de la variabilidad de los animales, realizada por el Dr. Álvaro Morales, del Instituto de Ciencia Animal de la FCV.
Durante su presentación, destacó el aporte de la ciencia de datos para integrar información sobre alimentación, genética, ambiente y comportamiento productivo, permitiendo identificar cómo distintos animales responden frente a una misma condición. En sistemas bovinos, por ejemplo, factores como la disponibilidad y calidad del forraje, el uso de concentrados, las condiciones climáticas y las características genéticas pueden generar respuestas diferentes en producción y eficiencia.
También destacó la importancia de generar evidencia en condiciones productivas reales. En sistemas pastoriles del sur de Chile, donde la alimentación combina praderas con suplementos y concentrados, resulta relevante evaluar no solo cuánto produce un animal, sino también cuánto alimento requiere para hacerlo y cómo responde frente a distintas condiciones ambientales.
La genética constituye otro componente clave. Dentro de una misma raza, como Holstein-Friesian, existen diferencias entre líneas genéticas que pueden influir en la respuesta de los animales frente a determinados sistemas de alimentación y manejo. Por ello, conocer la interacción entre genotipo y ambiente permite avanzar hacia decisiones más ajustadas a las condiciones productivas de cada predio.
La incorporación de herramientas de agricultura y ganadería de precisión representa, en este sentido, una oportunidad para el sector. Sin embargo, el desafío no está únicamente en disponer de tecnología, sino también en contar con profesionales capaces de interpretar grandes volúmenes de información y transformarlos en decisiones útiles para el productor.
El académico también planteó la necesidad de incorporar una evaluación económica de las estrategias nutricionales y productivas. En sistemas donde se combinan praderas, granos, concentrados y otros suplementos, las decisiones deben considerar tanto la respuesta productiva como los costos asociados, especialmente en escenarios de mayor variabilidad climática y de mercado.
Finalmente, el Dr. Morales relevó la importancia de fortalecer el trabajo conjunto entre universidades, profesionales y el sector privado para generar datos, desarrollar modelos y validar herramientas en condiciones reales. Esta articulación permitiría avanzar hacia sistemas bovinos más eficientes y sostenibles, considerando al mismo tiempo la productividad y el bienestar de los animales.






