En el marco de la conmemoración de los 72 años de la Universidad Austral de Chile, la Dra. Tamara Tadich Gallo, académica del Instituto de Ciencia Animal de la Facultad de Ciencias Veterinarias y alumni de esta casa de estudios, comparte su experiencia como estudiante, profesional y actualmente integrante del cuerpo académico de la UACh.
Tamara es Médica Veterinaria de la Universidad Austral de Chile; Master of Science in Equine Sciences, University of Edinburgh; y Doctora en Ciencias Veterinarias, Universidad Austral de Chile.
Actualmente es la Directora de la Escuela de Graduados de la Facultad de Ciencias Veterinaria. Realiza docencia en las carreras de Veterinaria y Agronomía de nuestra casa de estudios.
¿Qué significa ser alumni de la Universidad Austral de Chile?
La Universidad me entregó una formación integral, donde aprendí no sólo a amar mi profesión, sino también a la institución. Por lo mismo, siempre buscamos lo mejor para mantenerla como un centro de conocimiento y desarrollo para la zona sur-austral de Chile.
Ser alumni de la UACh también significa mantener un vínculo permanente con una institución que ha sido fundamental en mi desarrollo profesional y personal.
Ambas funciones me permiten participar activamente tanto en la formación de estudiantes de pregrado como de postgrado, contribuyendo al desarrollo académico y científico de nuestra Universidad.
¿Cómo definiría la función docente que cumplen las y los académicos en la Universidad?
Actualmente, la función docente no se centra únicamente en el logro de resultados de aprendizaje y en formar profesionales de alto nivel. También implica acompañar a las y los estudiantes durante este proceso, considerando las distintas realidades y dificultades que pueden enfrentar.
Hay estudiantes que están lejos de sus redes de apoyo familiar, que son cuidadores, que trabajan o que enfrentan diversas situaciones que pueden dificultar su avance al ritmo que desearían. Por eso, hoy la labor docente también requiere empatía, acompañamiento y capacidad para comprender esas distintas realidades.
Desde su experiencia, ¿cuáles son los principales roles que debe desempeñar un académico o académica?
Actualmente, las y los académicos desarrollamos docencia de pre y postgrado, pero además asumimos una importante carga de funciones asociadas a la investigación y a la administración universitaria.
A esto se suman las actividades de vinculación con el medio, que en el área de las ciencias veterinarias son especialmente relevantes. Estamos continuamente relacionándonos con el sector productivo y agropecuario para apoyarlo en sus necesidades y, al mismo tiempo, identificar y priorizar áreas de investigación que permitan buscar soluciones a las necesidades locales.
¿Cuáles consideras que son los principales desafíos que enfrenta actualmente la academia, particularmente en materia de docencia y formación de estudiantes?
Uno de los principales desafíos es trabajar con un número importante de estudiantes, con una alta diversidad de realidades y experiencias, en un contexto donde las redes sociales y la inteligencia artificial forman parte de su vida cotidiana.
Esto nos plantea el desafío permanente de encontrar nuevas estrategias docentes que permitan motivarlos, generar interés y, de alguna manera, sorprenderlos en el proceso de aprendizaje.
¿Qué es lo más gratificante de ser docente en la UACh?
Una de las cosas más gratificantes es que la Universidad está ubicada en un verdadero laboratorio natural, donde tenemos acceso a predios y contamos con una fuerte vinculación con el sector agropecuario.
Esto nos permite desarrollar nuestro trabajo académico de una mejor manera, conectando la enseñanza y la investigación con situaciones y necesidades reales del territorio.
Finalmente, ¿hay alguna reflexión o mensaje que te gustaría compartir en el marco del 72.º aniversario de la UACh?
Mi mensaje es que trabajemos todos juntos para mantener el sentido de comunidad que siempre ha caracterizado a la Universidad Austral de Chile.
Cada persona importa y cada persona aporta para construir aquello que hace que nuestra Universidad sea reconocida a nivel nacional e internacional. En estos 72 años, debemos valorar esa historia y, al mismo tiempo, asumir colectivamente el desafío de seguir construyendo el futuro de la UACh.



